Las tecnologías tienden a volverse invisibles, se incorporan al orden natural de las cosas. Los escritos son de naturaleza HIPERTEXTUAL porque desvían la atención del lector hacia otras fuentes o puntos de vistas. En un texto escrito, las notas al pie o citas de otras fuentes que aparecen intercaladas son de naturaleza hipertextual, pues desvían la atención del lector hacia otras fuentes o puntos de vista, entretejidos en una secuencia narrativa lineal, pero permiten apartarse de ella; establecen puntos de contacto con textos previos o posteriores que pueden invitar al lector a dar marcha atrás o adelantarse para leer algún otro escrito. La mayoría de los autores dan por sentado que el argumento central que presentan se encuentra contenido en ese núcleo, estructurado y lineal. El hipertexto describe una especie de entorno de información en el que el material textual y las ideas se entrelazan de maneras múltiples. Algunos ejemplos familiares de sistemas hipertextuales que empleamos a diario tal vez ayuden a ilustrar mejor los modos como los hipertextos enlazan la información a la que organizan como los catálogos de tarjetas de las bibliotecas o los ficheros tradicionales; la propia estructura de la información se modifica. En hipertexto, como en los textos en general, hay una relación interactiva entre su estructura y las estrategias de lectura que se propone; el lector modifica el texto activamente, lo personaliza y lo convierte en un texto propio, todo texto es un hipertexto rudimentario. Hablamos de semiosis ilimitada cuando se destaca la posibilidad de incorporar más y más fuentes, multiplicar la cantidad de datos y diversificar los rumbos de las asociaciones significativas. Esto delega en el lector la responsabilidad y el poder de ser más crítico en su lectura y de aplicar la noción de constructivismo en forma activa. Los autores clasifican a los lectores de hipertextos en tres clases. En función de su objetivo, el usuario podrá adoptar alguno de estos enfoques, o todos ellos. Navegadores: Son superficiales y curiosos. Lo único que les interesa es navegar. Un rango que adquiere relevancia en el universo textual de los navegadores es la lista de sus selecciones previas, que muestre el orden en que se hicieron, lo cual le permite volver a cualquiera de las estaciones anteriores. Usuarios: Tienen ideas bastante claras sobre lo que desean encontrar. Buscan información específica, requieren datos orientadores, signos que indiquen a dónde los llevará tal o cual link. Una vez que encuentran lo que quieren, su tarde a ha terminado. Hiperlectores: No sólo necesitan los recursos y guías para movilizarse dentro del sistema, sino los medios que les permitan modificarlo e intervenir activamente en él, en función de sus propias lecturas. Es importante que los hipertextos, además de permitir a los autores establecer el contexto en el que la información adquiere sentido, habiliten a los lectores activos y experimentados para construir y registrar sus propios links significativos.

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